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Uso seguro de la inteligencia artificial: cómo proteger datos y maximizar la oportunidad para empresas

La inteligencia artificial (IA) es una palanca de innovación y eficiencia para las organizaciones, pero también plantea retos reales de seguridad, protección de datos y responsabilidad. Las buenas prácticas son esenciales para aprovechar todos sus beneficios sin exponer riesgos innecesarios.

La Agencia de Ciberseguridad de Catalunya ha publicado recientemente una guía con recomendaciones para un uso seguro de la inteligencia artificial dirigida a empresas y profesionales. En este artículo, desde ASCICAT hacemos una síntesis divulgativa , destacando los puntos clave y aportando contexto para facilitar su lectura y aplicación.


Los retos de la IA: no todo es automático

A pesar de las evidentes ventajas —como la automatización de tareas o el apoyo en el análisis de información—, la IA no es infalible ni neutral . Puede generar errores, respuestas incorrectas o resultados sesgados, especialmente si no se valida adecuadamente.

Por este motivo, es fundamental que:

  • La IA no sustituya el criterio humano en decisiones críticas.

  • Los resultados sean revisados y contextualizados .

  • Se mantenga siempre la responsabilidad humana sobre las decisiones tomadas.


Proteger los datos: un aspecto clave

Uno de los principales riesgos asociados al uso de la IA es la introducción de datos críticos o confidenciales en herramientas externas, especialmente servicios en la nube.

Algunas recomendaciones básicas son:

  • Evitar introducir datos personales, credenciales o información estratégica.

  • Conocer cómo se gestionan y almacenan los datos en cada herramienta.

  • Revisar si la información puede utilizarse para entrenar modelos de IA.

Una mala práctica en ese ámbito puede derivar en incidentes de seguridad o incumplimientos normativos.


Cumplimiento normativo y responsabilidad

El uso de la inteligencia artificial no exime del cumplimiento de la normativa vigente , especialmente en lo que se refiere al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Las organizaciones siguen siendo responsables del tratamiento de la información, aunque utilicen sistemas automatizados.

Garantizar la transparencia, la base legal del tratamiento y el respeto a los derechos digitales es esencial.


Formación y uso consciente en las organizaciones

La seguridad no sólo depende de la tecnología, sino también de las personas. Por eso, es clave que las organizaciones apuesten por:

  • Definir políticas internas de uso de la IA.

  • Formar a los equipos en riesgos y buenas prácticas.

  • Evitar el uso improvisado o no autorizado de estas herramientas.

Un uso consciente y responsable reduce riesgos y genera confianza.


Una oportunidad a gestionar con criterio

La inteligencia artificial ofrece grandes oportunidades para las empresas, pero sólo si se integra con criterio, seguridad y responsabilidad . Adoptar buenas prácticas desde el primer momento es clave para garantizar un uso sostenible y alineado con los valores de la organización.


Este artículo se ha elaborado a partir de las recomendaciones publicadas por la Agencia de Ciberseguridad de Catalunya sobre el uso seguro de la inteligencia artificial, con el objetivo de ofrecer una lectura sintética y contextualizada para empresas y profesionales.

Consulta el contenido completo aquí:

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