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Mantener la privacidad en aplicaciones de mensajería instantánea




Las aplicaciones de mensajería instantánea son los servicios más populares entre los usuarios. Conocer algunos buenos hábitos para usarlas nos puede permitir un uso mucho más seguro de este tipo de aplicaciones. La mensajería instantánea nos permite intercambiar mensajes de texto, de voz, imágenes y vídeos en tiempo real, entre dos o más personas, resultando ser un servicio muy práctico en la mayoría de las ocasiones.


Cuando hablamos de mensajería instantánea, a todo el mundo le viene a la cabeza un smartphone, y es que a día de hoy, la mayoría de usuarios que hacen uso de este tipo de servicios, lo hacen desde sus dispositivos móviles. Las aplicaciones para ordenador como el Messenger de Hotmail, pasaron a la historia.


En España, la aplicación móvil más extendida entre los usuarios es WhatsApp seguida de otras alternativas como Line, Viver y Skype. Sin embargo, hay otras aplicaciones como Telegram que puede llamar la atención de todos los usuarios que lo que priorizan es la privacidad. Además de ser gratuita, aumenta la privacidad de los mensajes con la incorporación de la opción “chat secreto”. Y además, como es multiplataforma, permite utilizarse desde ordenadores de escritorio.


Sabemos que hay varias aplicaciones de mensajería, pero ¿en qué aspectos debemos fijarnos si queremos salvaguardar nuestra privacidad al utilizarlos? Debemos considerar principalmente estos cuatro aspectos:


1. Privacidad en las comunicaciones. Es importante que el intercambio de mensajes esté cifrado, sea cual sea nuestra conexión. Así, aunque alguien pudiera interceptarlos, no podría comprenderlos. También sería recomendable que el historial de nuestras conversaciones no se almacenase en ningún sitio o de hacerlo, que estuviese también cifrado.


2. Riesgo de suplantación. Un riesgo en cualquier canal de comunicación es que una persona trate de hacerse pasar por otra. Para impedir la suplantación, las aplicaciones utilizan, aunque no lo conozcamos, una serie de contraseñas e identificadores. La clave de esto está en saber:


Quién genera el identificador. Si el usuario puede elegir su identificación la seguridad dependerá de su precaución y discreción. Una alternativa posible es que estos identificadores sean elegidos automáticamente por la aplicación.


Cómo se almacena y envía el identificador. Si el identificador de cada usuario se genera de manera segura, pero luego se almacena sin cifrar estaremos ante un fallo de seguridad. Los identificadores y las contraseñas siempre deben enviarse y almacenarse cifrados.


3. Contacto indeseado. Otro de los posibles riesgos en el uso de estos servicios de mensajería instantánea es el poder recibir mensajes de desconocidos. En algunas aplicaciones es imposible contactar con personas que no nos tengan agregados como contactos, mientras que en otras ofrecen la posibilidad de contactar con cualquier usuario.


4. Posibilidad de contactar salvaguardando nuestro número de teléfono. Una alternativa muy útil que ofrecen algunos de estos servicios es poder facilitar a otras personas un nombre, nickname o cualquier otro identificador para que puedan contactar con nosotros sin necesidad de desvelar nuestro número de teléfono móvil.


Al final, cada usuario elegirá en función de sus necesidades (funcionalidades que incorpora la app, cantidad de amigos que las usen, diseño, etc.) qué aplicación usar, no obstante, siempre se recomienda tener en cuenta el nivel de privacidad que proporciona.

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